Crítica de Superlópez, el último superhéroe español

El mejor estreno español del año con 2.2 millones de euros recaudados en su primer fin de semana se merece una crítica en la que analizamos los triunfos de la adaptación cinematográfica del cómic Superlópez.

Superlópez: La envidia de Superman

En 1973, un dibujante español llamado Jan, seudónimo de Juan López Fernández, sorprendió al panorama editorial español con la publicación de Superlópez. Un conjunto de historietas que a modo de parodia de Superman (aquí Metrópolis era Barcelona y el nombre original Jo-Con- El sustituía a Kal-El) aprovechó para abordar diversos temas sociales a partir de unos inicios más bien paródicos.

Historias que ya forman parte de nuestro país y cuya adaptación cinematográfica, a pesar de las buenas cifras en la taquilla de otros cómics adaptados como Mortadelo y Filemón, se hacía de rogar. Por suerte, finalmente llegaba a las pantallas el pasado fin de semana la adaptación al cine de Superlópez, alter ego de Juan López, nombre terrestre de un niño con superpoderes llegado del planeta Chitón y que crece criado por una familia de Lérida. Al llegar a la vida adulta, el joven comienza a trabajar en una oficina de Barcelona alternando su vida con la de superhéroe. Un protagonista que en esta ocasión debe enfrentarse al malvado Skorba y su hija Ágata al mismo tiempo que Luisa, un viejo amor de la infancia reaparece en su vida.

Una cinta protagonizada por Davi Rovira como flamante Superlópez, además de otros actores de primera línea del panorama patrio como Alexandra Jiménez, Julián López, Pedro Casablanc, Gracia Olayo, Maribel Verdú o Gonzalo de Castro. Actores orquestados por un Javier Ruiz Caldera, director de otras cintas como 22 Otra Vez o Anacleto, que nos regala una más que digna adaptación de nuestro particular Superman.

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Porque a pesar de no contar con los medios (ni el tono) de las adaptaciones comiqueras del otro lado del Atlántico, este Superlópez consigue, al menos, ser fiel a sí mismo y a sus aspiraciones.

Superlópez nos representa

Cuando se trata de adaptar una historieta que ahonda en la realidad social de España de un modo ciertamente paródico, las ínfulas de un Avengers o Superman propio se dispersan en pos de un producto más typical spanish. Una conversión que encuentra en Superlópez a una embajadora de lo más digna.

Un ejercicio de diversión y entretenimiento cuyo principal objetivo, además de hacer reír, es resaltar la mediocridad española, especialmente en un momento tan propicio como la década de la crisis o la corrupción. Todo ello, por supuesto, al servicio de un reparto que cumple cuando se trata de parodiar el universo de Superman, siendo Dani Rovira el perfecto Hombre de Acero que come porras con chocolate o Jiménez la correcta Lois Lane de turno.

Y sí, quizás aquí no tenemos la espectacularidad de sus hermanas hollywoodenses y en ocasiones la risa no termina de germinar, pero no podemos negar que, en su afán por adaptar una de las historietas más míticas de España, Superlópez cumple.

Y a juzgar por ese final, no nos extrañaría nada que en no mucho tiempo contemos con una predecible secuela.

¿Cuál es tu particular crítico de Superlópez?