Crítica de “La Noche de Halloween” (o cómo resurgir una saga mítica)

Crítica de la Noche de Halloween

Tras arrasar durante su estreno en Estados Unidos, La noche de Halloween, última entrega de la saga del asesino Mike Myers protagonizada por Jamie Lee Curtis llegaba a las pantallas el pasado fin de semana. Y nuestra crítica no se ha hecho esperar.

Crítica de La noche de Halloween: cómo sobrevivir en la nueva era del terror

En los años 70, el término “cine slasher” nació como resultado de las influencias que directores como Alfred Hitchcock ya venían anunciando durante las décadas precedentes. Un género difícil de clasificar cuya estructura obedece a la presencia de un asesino psicópata que persigue a una protagonista joven e inocente cada noche, especialmente si Halloween anda cerca.

Y fue curiosamente La noche de Halloween, estrenada en 1978 y protagonizada por una joven Jamie Lee Curtis, la cinta que sirvió para exportar el género a las grandes masas a través de la historia de Michael Myers, un asesino que lucía una máscara de piel y perseguía a Laurie Strode en la víspera de la noche más terrorífica del año.

La cinta se convirtió en un éxito de taquilla y engendró otras diferentes secuelas que, si bien no corrieron la misma suerte a nivel taquilla que su predecesora, sí sirvieron para dejar constancia de un cine de terror imitado en los años 90 por las sagas de Scream o Sé lo que Hicisteis el Último Verano. Una fiebre que durante los últimos años ha vuelto a desatarse con el resurgir de un cine de terror que ha encontrado en cintas como It o Un Lugar Tranquilo la perfecta excusa para estrenar esta Halloween 2018.

Una nueva entrega en la que Laurie Strode (Lee Curtis), la única superviviente de los acontecimientos ocurridos en 1978, debe enfrentarse de nuevo al perverso Mike Myers (Nick Castle, de nuevo) a fin de resolver todas sus cuentas pendientes. Un nuevo ejercicio firmado por David Gordon Green y producido por el creador original de la saga, John Carprenter, en el que también participan Judy Greer o Will Patton.

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Un regreso coronado con 76.2 millones de dólares recaudados en su primer fin de semana en Estados Unidos, además de la buena recepción por parte de una crítica que ha aplaudido el “reset” de una saga que muchos creían acabada.

 La noche de Halloween es todo lo que promete (y más)

Cuando nos disponemos a disfrutar de una película de terror le pedimos que, al menos, nos entretenga. Y en ese aspecto, La Noche de Halloween cumple con creces.

A lo largo de todo el metraje vemos a una Lee Curtis carismática, inquieta cada 31 de octubre al recordar la horrible masacre de 1978 pero que, cuando toca correr y gritar, lo hace como nadie. Y es que la reina del grito no defrauda en ningún momento.

Pero en el caso de esta cinta, los retos eran mayores, ya que además Green debía realizar un buen homenaje a la cinta original cuarenta años después. Por suerte, el espíritu slasher sigue latente a lo largo de una historia en la que, a pesar de las lagunas en el guión, se consigue adaptar el concepto a los nuevos tiempos aportando un giro inesperado y desmedidas dosis de miedo.

Si a ello sumamos el componente de empoderamiento femenino que representan tanto Lee Curtis como Judy Greer en el papel de su hija, podemos estar hablando de un casi perfecto producto de terror de 2018.

Que no es poco.